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jueves, 10 de enero de 2008

TRES MÉTODOS DE MEDITACIÓN

Como ya expuse anteriormente, el Maestro Sogyal Rimpoché nos cuenta que hay innumerables métodos para meditar. Sin embargo, nos propone TRES métodos muy útiles, que paso a comentar:

"1º) "Observar" la respiración.

"... es muy antiguo y se encuentra en todas las escuelas de budismo. Consiste en dejar que su atención repose, ligera y atentamente, en la respiración.

En la enseñanza de Buda se dice que el aliento, en sánscrito prana, es el vehículo de la mente, puesto que es el prana lo que hace que nuestra mente se mueva. Así, cuando se aquieta la mente por medio del trabajo hábil con la respiración, al mismo tiempo y de forma automática se domestica y entrena la mente.

Por consiguiente, al meditar, respire con naturalidad. Concentre ligeramente su atención en la espiración. Al espirar, déjese ir con el aire que sale hacia fuera. Cada vez que suelta el aire, se afloja y se libera de todo aferramiento. ... Cada vez que espire, y antes de volver a inspirar, comprobará que aparece una pausa natural a medida que se disuelve el aferramiento. ... Repose en esa pausa, en ese espacio abierto. Y cuando vuelva a tomar aire, de un modo natural, no se concentre especialmente en la inspiración, sino siga reposando su mente en ese hueco que se ha abierto.
Cuando esté practicando, es importante que no se enrede en comentarios mentales, análisis, ni charla interior. ... lo importante es la pura presencia mental.

Más que "observar" la respiración, vaya identificándose gradualmente con ella, como si se convirtiera en ella. Poco a poco, el aliento, la persona que respira y la respiración se vuelven uno; la dualidad y la separación se disuelven. ... comprobará que este sencillísimo proceso de presencia mental filtra sus pensamientos y emociones".

Para aquellas personas que no se encuentren cómodas con este método, el Maestro nos propone un segundo.

"2º) Utilizar un objeto.

... consiste en reposar ligeramente la mente sobre un objeto. ... puede utilizar un objeto de belleza natural que le induzca una sensación especial de inspiración (una flor o un cristal); pero algo que represente la verdad, como una imagen de Buda o de Cristo, o especialmente de su maestro, es todavía más poderoso. Su maestro es un lazo viviente con la verdad...

Muchas personas han encontrado una conexión especial con la imagen de la estatua de Padmasambhava, llamada "Se parece a mí", que fue hecha al natural y bendecida por él mismo en el siglo VIII en Tíbet. ... Los tibetanos lo conocen como "el segundo Buda" y le llaman afectuosamente "Guru Rimpoché", que significa "Maestro Precioso".


Inspirado por esto, fije una reproducción de esta fotografía a la altura de los ojos y pose ligeramente la atención en su rostro, especialmente en su mirada. Hay una profunda quietud en la inmediatez de esa mirada, que casi salta de la fotografía para transportarnos a un estado de percepción sin aferramiento, el estado de la meditación. Acto seguido, deje su mente callada y en paz, con Padmasambhava".

Por último, el maestro nos explica un Tercer método.

"3º) Recitar un mantra.

... es unir la mente con el sonido de un mantra. La definición de mantra es "aquello que protege la mente".

Cada sílaba de un mantra está impregnada de poder espiritual, condensa una verdad espiritual y vibra con la bendición del habla de los budas.

El mantra que yo recomiendo a mis estudiantes es OM AH HUM VAJRA GURU PADMA SIDDHI HUM (los tibetanos lo pronuncian: Om Ah Hung Benza Guru Pema Siddhi Hung), que es el mantra de Padmasambhava, de todos los maestros y seres realizados, y es por ello especialmente potente para la paz, la curación, la transformación y la protección en esta era violenta y caótica. Recite el mantra para sus adentros, con profunda atención, y deje que la respiración, el mantra y su conciencia se vayan fundiendo en uno".

A partir de aquí, mi recomendación es que cada cual busque su propio método de meditación, con el que se encuentre más cómodo. Estos tres métodos expuestos pueden ser de gran utilidad, pero no significa que sean los únicos, ni los que mejor le sirvan al practicante.

Yo, personalmente, he probado los tres y con el que más me identifico es con el segundo, utilizando la imagen del Maestro Padmasambhava. Simplemente me trasnmite PAZ...


Hasta pronto.


Vicente

martes, 8 de enero de 2008

MÉTODOS DE MEDITACIÓN Y POSTURA: INTRODUCCIÓN

En principio existen tantos métodos de meditación como personas, es decir, cada cual puede emplear el método que quiera, pero, evidentemente, no a todo el mundo le resulta fácil encontrar ese punto o estado de reposo y atención sin seguir un método determinado. "Buda enseñó 84.000 maneras distintas de domesticar y apaciguar las emociones negativas, y en el budismo existen incalculables métodos de meditación".

"...un método sólo es un medio, no la meditación en sí", dice el Maestro Sogyal Rimpoché; y continúa "...para que se produzca la meditación hay que crear condiciones serenas y auspiciosas.Antes de alcanzar el dominio de nuestra mente tenemos que calmar su entorno..., la mente es como la llama de una vela: inestable, parpadeante, constantemente cambiante, avivada por el viento violento de nuestros pensamientos y emociones. La llama sólo arderá de forma estable cuando aquietemos el aire que la rodea..."

Estas palabras nos llevan, irremediablemente, al cómo crear ese entorno, a la creación de esa condición auspiciosa, y, consecuentemente, a LA POSTURA.

"...el sentido de adoptar una postura correcta es el de crear un ambiente más estimulante para la meditación...
La postura (de la que habla Sogyal Rimpoché) procede de las antiguas enseñanzas de Dzogchen...". Es la postura que le fue enseñada a este Maestro y la que él nos explica: "Siéntese, pues, como si fuera usted una montaña, con toda la majestad firme y serena de una montaña... lo más esencial es mantener la espalda recta, como una flecha o una pila de monedas de oro. La energía interior, o prana, podrá fluir entonces sin obstrucción por los canales sutiles del cuerpo, y la mente hallará su verdadero estado de reposo. No fuerce nada... La cabeza ha de estar cómodamente equilibrada sobre el cuello. Los hombros y la parte superior del tronco aportan la fuerza y la gracia de la postura, y deben sostenerse con vigoroso aplomo, pero sin tensión.
Siéntese con las piernas cruzadas. No es necesario que adopte la postura completa del loto... Las piernas cruzadas expresan la unidad de la vida y la muerte, de lo bueno y lo malo, de los medios hábiles y la sabiduría, de los principios masculino y femenino, de samsara y nirvana... También puede preferir sentarse en una silla con las piernas relajadas, pero procure tener siempre la espalda recta.
En mi tradición de meditación, los ojos han de estar abiertos: este es un punto muy importante. Si es usted sensible a las perturbaciones exteriores, cuando empiece a practicar puede favorecerle cerrar los ojos un rato y volverse calladamente hacia su interior.
Una vez se sienta establecido en la calma, abra gradualmente los ojos y comprobará que su mirada se ha vuelto más sosegada y tranquila. Ahora mire hacia abajo, siguiendo la línea de la nariz, en un ángulo de unos 45 grados ante usted.
... no enfoque la vista sobre nada en particular; vuélvase en cambio ligeramente hacia usted mismo y deje que su mirada se extienda y se vuelva cada vez más amplia y espaciosa."

Los motivos de tener los ojos abiertos son varios: es más difícil dormirse; la meditación no se trata de evadirse del mundo, ni entrar en trance o en un estado alterado de conciencia: "Por consiguiente, durante la meditación mantenga los ojos abiertos, no cerrados. En lugar de excluir la vida, permanece usted abierto y en paz con todo. Deje abiertos todos sus sentidos -el oído, la vista, el tacto - con naturalidad, ..., sin aferrarse a sus percepciones...
Cuando medite deje la boca ligeramente abierta.... Deje que las manos reposen cómodamente sobre las rodillas".

"... cuando medite, invítese a percibir la autoestima, la dignidad y la poderosa humildad del buda que es usted".

En la próxima ENTRADA comentaremos tres métodos concretos.

Un Abrazo.

PRÁCTICA DE LA PRESENCIA MENTAL

Como continúa el Maestro Sogyal Rimpoché: "La meditación consiste en llevar la mente de vuelta a casa, y esto se consigue en primer lugar por la práctica de la presencia mental o atención".

Esta "atención" es fundamental y, al mismo tiempo, difícil de conseguir. Es la "atención sostenida" de la que habla otro Maestro, español y más contemporáneo (murió en los años 80), que era Antonio Blay Fontcuberta; y de la que han hablado muchísimos autores y meditadores.

Es estar en una calma alerta; contemplar sin juzgar; aceptar con amplitud; fluir (en términos reikianos); permanecer abiertos y atentos. Dice Sogyal Rimpoché: "Más que suprimir las emociones o entregarse a ellas, lo importante aquí es contemplarlas, y contemplar los pensamientos y cualquier cosa que surja, con una aceptación y una generosidad lo más abiertas y amplias posible... Gradualmente, mientras permanece abierto y atento... empezará a sentirse a gusto en su ser... De aquí viene una sensación de liberación y una profunda tranquilidad... Sólo cuando hemos eliminado el daño que llevamos dentro nos volvemos verdaderamente útiles para los demás."

Y continúa: "Sobre todo, siéntase cómodo, tan natural y holgado como pueda. Escape sigilosamente del lazo de su nervioso yo habitual, abandone todo deseo y relájese en su verdadera naturaleza. Imagínese que su yo ordinario, emocional y agobiado de pensamientos, es un bloque de hielo o un trozo de mantequilla dejado al sol... Sentado en silencio, el cuerpo quieto, la boca callada, la mente en paz, deje ir y venir sus pensamientos y emociones, todo lo que surja, sin aferrarse a nada".

Bien, pues todo esto es tremendamente difícil y, a la vez, tremendamente sencillo. Solo es cuestión de practica y paciencia. Que nadie espere meditar un día y encontrar toda esa paz y tranquilidad. Releer "ENTRENAMIENTO DE LA MENTE" y os acordaréis de los 4 matices a los que se refiere el Maestro Sogyal Rimpoché (último párrafo).

Seguiremos con unos Métodos, Postura...

Un Abrazo

martes, 11 de diciembre de 2007

¿PARA QUÉ MEDITAR?

Continúa el Maestro: "El propósito de la meditación consiste en despertar en nosotros la naturaleza de la mente e introducirnos en aquello que en realidad somos... En la quietud y el silencio de la meditación, vislumbramos esa profunda naturaleza interior que hace tanto tiempo perdimos de vista entre la agitación y la distracción de nuestra mente, y regresamos a ella. Resulta verdaderamente extraordinario que nuestra mente no pueda estarse quieta más de unos pocos instantes sin anhelar distracción..."

ENTRENAMIENTO DE LA MENTE

Tal como explica el Maestro Sogyal Rimpoché: "Meditar es romper completamente con nuestra forma normal de operar, puesto que se trata de un estado libre de toda preocupación e inquietud en el que no hay competitividad, no hay deseo de poseer ni aferrar nada,...; es un estado sin ambiciones en el que no hay aceptación ni rechazo, ni esperanza ni miedo..."

A poco que nos fijemos en nuestra propia mente, nos damos cuenta lo maleable que es. Este aspecto es positivo en cuanto a que podemos entrenarla de la manera que queramos. "...ya estamos perfectamente entrenados... a tener celos, a aferrar, a estar angustiados y tristes..."

Así, el Maestro Sogyal Rimpoché nos muestra cuatro matices que deberemos tener en cuenta: "...tiempo, paciencia, disciplina y un entrenamiento adecuado..."

lunes, 10 de diciembre de 2007

LLEVAR LA MENTE A CASA

Cuando Buda alcanzó la Iluminación, lo que vio “fue que la ignorancia de nuestra verdadera naturaleza es la raíz de todos los tormentos del samsara, y que la raíz de la propia ignorancia es la tendencia habitual de nuestra mente a la distracción”. Así, poner fín a esta distracción equivaldría a poner fin al mismo samsara. ¿Cómo?. Llevando “la mente a casa…mediante la práctica de la meditación”.

“Buda se sentó en el suelo con serena y humilde dignidad, con el cielo sobre él y a su alrededor, como para demostrarnos que en la meditación se sienta uno con una actitud mental abierta y comparable al cielo, pero al mismo tiempo permanece presente, apoyado en la Tierra, sobre una base firme”.

Buda no fue un ser divino, un dios; fue un ser humano como tú y como yo, pero con una “una inmensa resolución”, con una gran “paciencia, disciplina e impecable concentración”.

Como afirma, repito, el gran Maestro Sogyal Rimpoché: “Aprender a meditar es el mayor regalo que puede usted hacerse en esta vida, ya que es sólo por medio de la meditación como puede emprender el viaje para descubrir su auténtica naturaleza y encontrar así la estabilidad y la confianza que necesitará para vivir, y morir, bien. La meditación es el camino a la Iluminación”.

MEDITACIÓN

Voy a comenzar un resumen basado en las enseñanzas del gran Maestro Sogyal Rimpoché en su libro “El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte”, centrándome en cómo se debe meditar, para qué y los beneficios de practicarla.

Muchos de vosotros seréis, seguramente, practicantes, y algunos, verdaderos especialistas. Estos comentarios están dirigidos a aquellas personas que, como yo, todavía no tenemos una soltura importante en dicha práctica.

Por supuesto que lo primero que quiero agregar es que el libro que comento es ALTAMENTE RECOMENDABLE por muchísimas razones; es un libro “guía” repleto de enseñanzas, basadas, lógicamente, en el budismo, pero que son muy útiles para todo el mundo, practique la religión que practique.
Así que, comenzamos, esperando que sea de vuestro agrado y utilidad…